Antonio Berni
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Antonio Berni nació en Rosario provincia Santa Fe, el 14 de marzo de 1905. Se destacó en pintura, como así también en grabados y murales. A muy temprana edad comenzó a inclinarse por lo artístico y asistió de aprendiz a un taller de vitrales. Por ese entonces la carrera Berni comenzó a perfilarse por el camino de la pintura pero no fue sino hasta su ingreso en la Centre Catalá una escuela en Rosario donde con solo 15 años realizó su primera exposición. En 1925 gano una beca para estudiar pintura y fue así que partiendo desde su Argentina natal emprendió un amplio recorrido tanto por Madrid como Paris aprendiendo y perfeccionando su obra. Alrededor de 1930, de vuelta en Argentina, en el contexto se fueron dando diversos cambios pero sobre todo oposiciones entre las distintas realidades, la que dejaba en Europa y la que encontraba nuevamente en su país de origen. Berni entonces comenzó a tomar parte activa de la vida cultural de la ciudad y fue así como se adhirió al partido comunista. En Berni comenzaba a gestarse un nuevo realismo a partir del estado en que se encontraba la situación abordó un modo de observación distinto. De esta manera fue que dio inicio a la etapa del “Realismo Social”. En sus cuadros comenzaba a apreciarse una representación con un fuerte contenido social y una manera de involucrar a su artista en cuestiones muy difíciles que se estaban viviendo por ese entonces.
Si bien Berni fue un artista representativo de la época, es uno de los secretos mejores guardados de Argentina. Su relevancia en el país es indiscutible, pero más allá de Argentina, sigue siendo un ilustre desconocido aunque sus obras se hayan expuesto en los principales museos del mundo.
El Nuevo Realismo
Para comprender su obra deberíamos conocer algo de sus personajes. En los años 50 creó sus dos celebres personajes Juanito Laguna y Ramona Montiel.
Juanito, es hijo de un peón de la industria metalúrgica, al que Berni describía como un chico “un chico pobre pero no un pobre chico”, “alguien que no está vencido por las circunstancias “, sino “lleno de vida y esperanza”. A lo largo de tres décadas, a Juanito se le ha visto celebrar la Navidad con su familia, irse de vacaciones, bañarse con su perro, llevarle la comida a su padre en la fábrica, o sufrir inundaciones en la villa. Lo interesante es destacar que la problemática que Berni planteaba por ese entonces, sigue apareciendo actualmente en la realidad de Argentina. Berni ha escrito en los años setenta: “Si bien (Juanito) es un arquetipo de Gran Buenos Aires, podría también serlo de todos los niños, de todos los “changos” de las ciudades de Latinoamérica. Podría ser de Santiago de Chile, de Lima, de Río de Janeiro, de Caracas etc.juanito.jpg
Ramona Montiel es una bella costurera del Barrio porteño de Pompeya, que atraída por los oropeles del gran mundo se convirtió en prostituta y fue procurándose la protección de millonarios, curas y militares. Durante décadas la han podido observar también en decenas de cuadros y grabados. Por esto la podemos enmarcar tanto como un personaje literario como real. Ella utiliza su personalidad como instrumento para llegar al poder. Ella es la que la que tiene el control, no es una víctima. Ya en 1963, cuando Ramona daba sus primeros pasos en el mundo “real” por así decirlo el padre de esta criatura aclaraba en una entrevista: “Ella es un personaje de arrabal, como surgido en una letra de tango (…). Pasa por los momentos más duros, pero por momentos tiene una vida fácil; pasa de ser costurera a amante de varios individuos, toda una complicada trayectoria, propia del siglo XX.miradas-img-2.jpg
Para conocer el entorno social y como este pintor crea sus personajes y plasmar la inmundicia de la villa en que se crió Juanito. Berni caminaba por los barrios más míseros de Buenos Aires y recogía plásticos, latas, chapas, alambres, trapos maderas quemadas, cartones. Después convertía esa basura en fábricas, melenas, casas y las atornillaba y pegaba en sus cuadros.
A lo largo de tres décadas, a Juanito y a Ramona se les abrieron las puertas de los principales museos del mundo, pero sólo en Argentina golpearon la conciencia del público, - o del pueblo –hasta saltar a los cuadros de la calle y convertirse en folclore.
“La especificidad argentina de Berni, ha conspirado contra su proyección internacional,” glosaba el diario La Nación en la crónica de una muestra que se realizó en aquél entonces: “Cuando no se lo confundió con parte del nuevo realismo francés, se lo consideró en relación con México como un sub. Rivera”.
Berni fue un pintor de afiliación comunista - nada que ver con el peronismo – los aires surrealistas del París de los años 20 contagiaron su obra; fue autor de la primera muestra surrealista en Argentina (1932) y más tarde gran abanderado del movimiento Nuevo realismo, término que el mismo acuñó y al que situaba en clara situación con el muralismo mexicano.
Actualmente hay una muestra en Buenos Aires: http://www.malba.org.ar/evento/antonio-berni-juanito-y-ramona/
El museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), dirigido por el español Agustín Peréz Rubio, se encuentra la exposición llamada “Antonio Berni, Juanito y Ramona”. En esta obra se intenta revitalizar la figura de Berni mediante la mayor concentración de obras jamás vistas sobre sus dos personajes de su invención en los que trabajó desde 1958 hasta su muerte: el niño de la Villa Miseria Juanito Laguna y la prostituta Sara Montiel.
La muestra hace un recorrido por los mundos de ambos, incluidas las esculturas de monstruos que aparecían en las pesadillas de Ramona, a lo largo de 150 piezas procedentes de Argentina, Estados Unidos, Bélgica y España. La muestra estará expuesta hasta el 23 de febrero de 2015
Cerca del final de su vida, Berni decía “El arte es una respuesta a la vida. Ser artista es emprender una manera riesgosa de vivir, es adoptar una de las mayores formas de libertad, es no hacer concesiones. En cuanto a la pintura, es una forma de amor, de transmitir los años en arte”.
Antonio Berni, murió en Buenos Aires en el año 1981.