Henri Matisse (1869-1954).
Henri Matisse
Henri Matisse
Nacido en el norte de Francia, en una familia provinciana de clase media, su destino parecía ser el negocio familiar, pero el regalo materno de una caja de pinturas en 1890 para aliviar la convalecencia de una apendicitis torció ese destino, y se prepara para el ingreso en la Escuela de Bellas Artes, frecuentando el estudio de Gustave Moreau.

Antes de encontrar su camino en 1905, su formación está presidida por tres influencias fundamentales: la de Cézanne y su obsesión por restituir al cuadro la solidez estructural que había perdido con el impresionismo; la de Gauguin, cuyas pinturas de la época de Pont Aven son referencia insoslayable para entender la gramática superficial del color del Matisse maduro y la de Van Gogh, primer ejemplo en la pintura moderna en el que el color se libera del tono local del motivo.

Mujer con sombrero, 1905
Mujer con sombrero, 1905
En 1905, junto a otros autores que también habían pasado por el taller de Gustave Moreau, como Albert Marquet, Charles Camoin y Georges Rouault, a los que más tarde se unirían André Derain, Maurice Vlaminck, Georges Braque, y Kees Van Dongen, desemboca en una pintura de gran libertad, que empleaba colores muy saturados de forma arbitraria, es decir, independiente del color local del motivo representado en el cuadro. En el Salón de Oro de ese año, algunas obras de Matisse, Derain, Marquet y Vlaminck fueron a grupadas en una sala en torno a un busto clásico e italianizante. Eso hizo que un crítico de arte exclamara “Vaya, un Donatello entre las fieras”, con lo que el grupo quedó definitivamente bautizado: los fauvistas. Uno de los cuadros expuestos, Mujer con sombrero (1905), fue uno de los que más impacto causaron. Se pensó que el violento colorido representaba la condición de prostituta de la mujer (que en realidad era Madame Matisse).

Detrás del fauvismo no había más argumento teórico que su colorismo radical y arbitrario. A diferencia de los grandes movimientos de la vanguardia histórica que se suceden desde 1910, nunca tuvieron la intención de formar un grupo organizado, fueron más bien la crítica y el público quienes así los percibieron. Tal vez por ello, el fauvismo puede darse por liquidado en 1907, desde entonces sus integrantes siguieron caminos distintos.
La danza, 1910
La danza, 1910

Aunque la etapa fauve sea una parte mínima de su trayectoria, los intereses e inquietudes planteados en aquellos años están presentes en su obra hasta el final. Matisse construye con el color un orden propio del cuadro distinto del orden de la naturaleza. Su culminación llega con los paneles titulados La música y La danza (1910) en los que la integración de forma y color en un solo sistema se consigue con una sobrecogedora economía de medios, más impresionante aún por la magnitud del formato.

Sus viajes a Argelia y Marrue
Odalisca con pantalones rojos, 1921
Odalisca con pantalones rojos, 1921
cos en 1906, 1912 y 1913, generan la odaliscas de los años veinte, y en su creciente interés por los modelos seriados de cerámicas, telas estampadas y papeles pintados. No representaba estos modelos decorativos, sino que los utilizaba dentro del sistema de composición general del cuadro.

Ícaro, 1943
Ícaro, 1943


Los papeles coloreados con gouache y recortados protagonizan los últimos diez años de la vida del pintor. Este procedimiento le permitía literalmente, dibujar con las tijeras con objeto de asociar la línea al color, el contorno a la superficie, culminando así esa idea del cuadro como síntesis que gobierna la obra de Matisse desde mucho antes.
El Museo Matisse, de Niza, inaugurado en 1963, reúne parte de su obra.



Autor: Marta Fernández Martínez.
Bibliografía:Heard Hamilton, G., Pintura y escultura en Europa 1880 1940. Madrid, Cátedra, 1989.Henri Matisse, Barcelona, Polígrafa, 1994.