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Díaz Pardo nace en Santiago de Compostela, en 1920. Desde muy joven comienza trabajando con su padre, el pintor y escenógrafo Camilo Díaz Baliño. En 1940, obtiene una beca de la Diputación da Coruña que le permite iniciar estudios de Bellas Artes en la Academia de San Fernando. A principios de los años 50, abandona la práctica pictórica, fundando Cerámicas do Castro. En 1955, viaja a Argentina, donde se relaciona con artistas gallegos en el exilio como Luis Seoane. En 1963, funda en Argentina el Laboratorio de Formas, precursor de la producción de cerámica de Sargadelos. Más tarde, el Laboratorio de Formas se establecerá de forma definitiva en Galicia coincidiendo con el regreso a España de Luis Seoane .



Díaz Prdo, contructor de soños



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Retrato del Pintor Miramontes, óleo sobre lienzo

Miramontes fue ayudante de estudio de Isaac Díaz Pardo durante algún tiempo. Después se fue a Madrid e Isaac perdió todo contacto con él. Lo representa según la tipología de retrato de amigo, sentado en una silla, en su entorno laboral, vestido con la bata de pintor y con una paleta y pinceles en la mano, dignificando su oficio. A su lado tiene una pequeña mesa donde hay tres botellas, una taza de vino y unos tubos de pintura. Destaca la marcada línea de dibujo, sobre todo en la mesa y los elementos que hay sobre ella. El fondo es neutro y sin profundidad para destacar la figura del retratado.









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En 1963 tuvo lugar un acontecimiento decisivo en la vida de Díaz Pardo, pues Luís Seoane le propuso implicarse en la creación del Laboratorio de Formas de Galicia, cuyo principal proyecto es la restauración de la Fábrica de Cerámicas de Sargaldelos. Díaz Pardo se entusiasmó con la idea, ya que implicaba también la gestión de Ediciones do Castro y del Museo Carlos Maside. En 1970, el arquitecto Andrés Fernández Albalt diseñó y ejecutó el edificio que albergaría la Fábrica de Sargadelos situada en Cervo (Lugo), dando a su proyecto un aire de absoluta modernidad, con un diseño innovador, que no parecía una fábrica, sino un gigantesco taller de arte. Era exactamente lo que Díaz Pardo esperaba para la factoría que empezaba a dirigir, y que acabaría siendo declarado Conjunto Histórico Artístico. Pero Isaac quería que Sargadelos fuese algo más que una fábrica de cerámica, quería que se convirtiera también en un centro de investigación, para lo cual creó en 1972 el Seminario de Estudios Cerámicos de Sargadelos, que celebra todos los veranos unas jornadas en las que se dan cita estudiantes de la cerámica y expertos en la materia llegados de todas partes del mundo.